Por biodiversidad se entiende, de acuerdo con lo establecido en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, “la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas”.
La biodiversidad amenazada
La presión que durante siglos ha ejercido el ser humano sobre los distintos componentes de la biodiversidad (explotación, transformación, etc.), ha modificado inevitablemente las características originales del medio natural. La magnitud e intensidad de estas modificaciones sobre el espacio físico ha sido variable en función del momento histórico, el lugar en donde esta acción tuvo lugar y el recurso de que se tratara. Una gran parte de estas actuaciones han causado un impacto negativo sobre el medio ambiente y su biodiversidad, que llevó a que muchas especies, genotipos, hábitats y ecosistemas se extinguieran, se vieran seriamente diezmados o cayeran en una situación de amenaza de mayor o menor intensidad.
Pero la explotación de los recursos no ha sido la única causa de debilitamiento de la diversidad biológica del planeta, sino que otros factores han intervenido activamente en este paulatino deterioro. Diversos sectores socioeconómicos o de desarrollo que históricamente han formado parte de nuestra sociedad y que en el presente tienen una influencia mucho más incisiva y notoria, también han intervenido perentoriamente en la erosión de la biodiversidad, llevando a las sociedades humanas hasta la situación actual. Entre ellos podemos citar la industria, el sector energético, el transporte y el turismo, entre otros.
A esta realidad se llega fruto de la ausencia de la aplicación de planes de sostenibilidad ambiental rigurosos en cada uno de los sectores que integran el progreso de la sociedad humana, si bien en la actualidad la óptica política está cambiando hacia iniciativas menos impactantes y que puedan garantizar la permanencia de los recursos diana y, por tanto, la continuidad de la explotación racional de los mismos.
Por qué es importante la biodiversidad
La biodiversidad es importante y se hace necesario luchar contra los factores que la amenazan. El ser humano necesita la riqueza biológica de los ecosistemas porque vivimos en un gran ecosistema (ecoosfera) en el que todos los elementos están íntimamente relacionados y donde los graves daños en alguna de sus partes derivan, indefectiblemente, en desequilibrios a nivel planetario. La humanidad necesita vivir en una biosfera saludable y un plantea equilibrado. Fenómenos importantes que deben seguir manteniéndose para vivir en un ambiente saludable son, por ejemplo, el completo desarrollo de los ciclos de los elementos químicos, la posibilidad de purificar los residuos que producimos y el control de las numerosas enfermedades, y todos ellos van a depender de un buen funcionamiento de la naturaleza en su conjunto.
La diversidad de especies y de genes es importante porque sigue siendo el principal recurso para la obtención de alimentos, medicinas y sustancias químicas de muy diferentes usos. Considerado a largo plazo, la evolución y la adaptación de las especies a los cambios ambientales va a depender de la riqueza de genes y especies. Por ello, la extinción de una especie constituye también una desgracia desde el punto de vista más utilitario.
Además, la destrucción del ambiente no es inevitable. No es necesario destruir o dañar gravemente a los ecosistemas y a los recursos que estos contienen con el fin de mantener un adecuado nivel de desarrollo para toda la humanidad, sino que el problema radica más bien en realizar un uso racional de los recursos y de poner limitaciones a prácticas abusivas y caprichosas.
Principales causas de pérdida de biodiversidad
A continuación se expone una lista de los principales factores que intervienen en la erosión de nuestra biodiversidad:

