El Programa Estratégico de Infraestruturas en el Medio Rural se puso en marcha en el año 2006, con el objeto de racionalizar las inversiones en obras de infraestructuras. Elaboró las directrices para un plan de inversiones en la totalidad de los ayuntamientos gallegos, que se desarrolla de acuerdo con unos criterios básicos entre los que se señalan proyectos destinados a dinamizar la base productiva y a fijar población en el ámbito rural, con el fin de dignificar y de mejorar su calidad de vida.
Dotado inicialmente con 80 millones de euros, fue incrementado posteriormente en un 4%, lo que elevó la cifra hasta los 83 millones. Pretende lograr un equilibrio histórico en las inversiones y demuestra el valor estratégico que le concede el Gobierno gallego al incremento de la base productiva y a la incorporación de profesionales al sector agrario.
Alrededor del 70% de las obras corresponden a la mejora de infraestructuras viarias, como al acondicionamiento y mejora de caminos y pistas rurales, al firme y a la pavimentación. Son también representativas las obras relacionadas con el abastecemiento de agua (entorno al 11%) y sistemas de saneamiento y depuración (12%). Se incluyen en menor medida otro tipo de mejoras, como las relacionadas con los sistemas de traída de agua para el riego, construcción de puentes y mejoras en los núcleos rurales.

