El objetivo es potenciar el desarrollo equilibrado del territorio, favorecer la generación de actividad e incrementar el nivel de renta de la población.
Se apoyan proyectos con incidencia directa sobre el empleo y la renta de las zonas rurales, acciones que contribuyen de forma eficaz a la diversificación económica y la modernización del tejido productivo, y planes, programas y actuaciones que, en general, impulsan un impacto positivo sobre las zonas rurales.
La promoción del desarrollo rural gallego se aborda desde una perspectiva íntegra, que incluye el apoyo a acciones tanto de naturaleza productiva como no productiva.
